Tres amenazas sobre el futuro de Coín y su agua

Coín se encuentra en un cruce de caminos: el futuro del pueblo y de su entorno está marcado por tres grandes amenazas. Una charla organizada por cinco colectivos locales dejó claro que tres amenazas sobre el futuro de Coín convergen en un mismo punto: el agua y el territorio.

La presa de Cerro Blanco en el Río Grande, el proyecto urbanístico‑turístico Transcendence sobre el acuífero de Matagallar y los megaproyectos fotovoltaicos en la Jara son escenarios que condicionarán cómo vivirán las próximas generaciones en el Valle del Guadalhorce. La jornada sirvió tanto para informar como para llamar a la acción.

El agua y el territorio en el centro del debate

Los participantes remarcaron que, aunque cada proyecto tenga un formato distinto, todos aprietan sobre el mismo patrimonio: el acuífero de Coín y el suelo agrícola de la comarca. La presa de Cerro Blanco afectaría al caudal y al ecosistema del Río Grande; el proyecto Transcendence plantea un gran consumo en una zona de recarga muy sensible; y los megaparques fotovoltaicos implican expropiaciones de campos agrícolas y la transformación del paisaje rural.

Para los colectivos, no se trata solo de un conflicto puntual, sino de un modelo de desarrollo que puede cambiar la esencia del pueblo y del entorno natural.

La presa de Cerro Blanco y el riesgo para el río

En la charla se dedicó un espacio importante a explicar qué significa mantener un río vivo en pleno siglo XXI. Se recuerda que la ingeniería clásica sobre ríos –presas incluidas– ha demostrado ser, en muchos casos, un modelo fallido, con impactos acumulados sobre la fauna, la flora y la seguridad de las poblaciones aguas abajo.

Se menciona además que en España hay centenares de presas con riesgo potencial para la población en caso de rotura, y que el procedimiento habitual de abrir compuertas en época de lluvias suele agravar las crecidas en zonas como Cártama y Campanillas, sin garantizar una solución definitiva al problema de las inundaciones.

Qué se pone en juego en el Río Grande

  • Se alteraría un ecosistema protegido por la Red Natura 2000, con especies vegetales y animales en riesgo de desaparecer.
  • El río ya soporta un caudal muy condicionado por la sequía y la sobreexplotación; sumar una presa intensificaría esa presión.
  • La experiencia de hace 20 años ya mostró que la presión ciudadana puede frenar la presa; ahora, los colectivos insisten en que la gente no pueda esperar a que llegue la obra.

Transcendence, turismo y acuífero

El proyecto urbanístico‑turístico Transcendence se situó en el candelero por su ubicación sobre el Llano de Matagallar, justo encima de una de las zonas de recarga más importantes del acuífero de Coín. Desde la Mesa del Agua se insistió en que la promotora continúa avanzando sin disponer de concesión de agua, algo que contradice la lógica de un proyecto de tales dimensiones. Además, se denunció que el Ayuntamiento de Coín no cumple la ley en materia de acceso a la información y participación ciudadana, lo que ha llevado a más de 1.110 alegaciones presentadas sin respuesta oficial y alimenta la sensación de desconfianza.

Entre el turismo y el riesgo hídrico

Los técnicos y vecinos señalaron que el debate no es solo administrativo, sino físico: el acuífero de Coín no es un depósito inagotable, sino un sistema frágil y sensible a la contaminación y a la sobreexplotación. Diversos informes de la Junta de Andalucía han calificado ya de incompatible este tipo de proyectos con la planificación hidrológ IonicPage vigente, lo que supone un escollo legal para la promotora. La idea de los colectivos es que esos informes se conviertan en límites reales, no solo en papel de archivo.

Las megacentrales solares en la Jara

El tercer frente es el más inmediato para muchos vecinos: el avance de las expropiaciones por mega‑instalaciones fotovoltaicas en la Jara. Desde la Asociación Valle Natural Río Grande explicaron que están acompañando a todos los afectados que lo solicitan y que han abierto una vía judicial para intentar frenar lo que consideran una “barbarie”. Se recordó que ya existen estudios y casos en otros puntos de la provincia que muestran cómo estos proyectos no generan beneficios distribuidos, sino concentrados en unos pocos, mientras devoran la agricultura y rompen el paisaje del entorno.

La Jara entre el campo y las placas

  • La Jara es una de las zonas agrícolas más productivas de la comarca, con campos que se alimentan del mismo río Grande.
  • Los megaparques implican grandes extensiones de suelo, más de medio millón de placas en algunos proyectos y nuevas infraestructuras eléctricas.
  • Parte de las instalaciones se superponen a zonas de reserva de la biosfera Intercontinental del Mediterráneo y la Sierra de las Nieves, lo que agrava el impacto paisajístico y ecológico.

El vecino como actor principal

Lo que unió a todos los colectivos fue la convicción de que el vecino todavía manda en el futuro de Coín. Se recordó que hace 20 años fue la presión ciudadana la que paró la presa de Cerro Blanco; se subrayó que, en ocasiones, los ayuntamientos locales solo han dado pasos de protección cuando el malestar se ha hecho visible en la calle.

Un vecino de Río Grande, con lenguaje cotidiano y directo, dejó clara la advertencia: no se puede esperar a que llegue la carta de expropiación para organizarse, porque la historia ya ha mostrado que la movilización anticipada es clave.

Rumbo a un modelo sostenible de desarrollo

El cierre de la jornada se centró en propuestas concretas para las administraciones y la propia población. Entre ellas, cuantificar con precisión el agua disponible en el acuífero de Coín, garantizar un reparto equitativo y social del recurso, aplicar el principio de precaución para evitar contaminaciones irreversibles, proteger la biodiversidad de los ríos y, en un plano más amplio, adaptarse al cambio climático. La idea detrás no es solo frenar proyectos, sino construir un modelo de desarrollo que respete el agua, el territorio y la vida cotidiana de Coín y del Valle del Guadalhorce.

Qué puede hacer el visitante y el residente

  1. Informarse sobre la evolución de la concesión de agua para Transcendence y el procedimiento de la presa de Cerro Blanco, ayudando a difundir información verificada en la comunidad.
  2. Apoyar a los colectivos locales (Mesa del Agua, Asociación Valle Natural Río Grande, Ecologistas en Acción Coín, Asociación Cultural Medioambiental Jara y Coordinadora en Defensa de Río Grande) con participación, firmas y difusión de contenidos.
  3. En caso de ser vecino afectado por expropiaciones en la Jara, acudir a las asociaciones para recibir asesoramiento y acompañamiento en los trámites legales.

Tres amenazas, pero un mismo pueblo

Coín ha vuelto a demostrar que el futuro del pueblo no se negocia solo en despachos, sino en la calle y en el territorio. Las tres amenazas sobre su agua y su suelo están marcando un escenario de incertidumbre, pero también una oportunidad para redefinir el modelo de desarrollo.

La idea que se repitió en la sala es simple: mientras las instituciones dudan, el tejido vecinal y las redes ciudadanas tienen la capacidad de marcar la diferencia. En Coín saben que el futuro no es una fotografía lejana, sino una decisión diaria alrededor del agua, el campo y la comunidad del Valle del Guadalhorce.

Author: Visita Coín

Diseño de Páginas Webs y Tiendas Online. Consultor de Dropshipping y Comercio Electrónico. Me gusta dar a conocer mi pueblo, sus lugares y sus gentes.

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